El mercado español de las telecomunicaciones continúa marcado por la sensibilidad al precio, y el primer semestre de 2025 no ha sido una excepción. Según los datos de portabilidades móviles a los que ha tenido acceso, la franquicia Digi vuelve a liderar el sector al ganar 428.000 nuevas líneas, una cifra prácticamente idéntica a la del mismo periodo de 2024. Su estrategia basada en tarifas por debajo de los diez euros sigue consolidando su dominio.
Sin embargo, la verdadera sorpresa de este año la protagoniza Telefónica, que ha sumado 72.000 líneas móviles nuevas en estos seis meses. Se trata de su mejor balance en portabilidades desde que comenzó a perder cuota de mercado hace años. En contraste, durante el primer semestre de 2024, el operador había perdido 31.000 líneas, una situación que logró revertir a partir del tercer trimestre. Con esta evolución, Telefónica encadena ya un año completo en positivo.
Este crecimiento refleja el giro estratégico de la compañía, que ha intensificado su enfoque comercial. Primero, con la mayor flexibilidad en sus paquetes MiMovistar, y después con políticas de fidelización que trasladan mejoras a clientes actuales, en lugar de aplicarlas solo a nuevas altas, como era habitual en el sector. Además, su marca O2, orientada al segmento medio-bajo del mercado, ha ganado impulso al incorporar servicios de televisión de pago de Movistar Plus+, lo que ha contribuido también a recuperar el terreno en ese ámbito y a estabilizar el ingreso medio por cliente, que ronda los 90 euros mensuales.
En cambio, la franquicia Vodafone ha perdido 92.000 líneas móviles, pese a su reciente rebaja de precios. A esta caída se suma el impacto de la migración de los usuarios de la franquicia Finetwork, que hasta principios de 2025 se contabilizaban como parte de su cartera. Actualmente, Vodafone, inmersa en un preconcurso de acreedores, acumula alrededor de 80.000 bajas en lo que va de año. Esta situación distorsiona la comparación interanual, ya que en el mismo periodo de 2024, Vodafone y Finetwork, aún como unidades separadas, perdieron en conjunto unas 240.000 líneas móviles. Aun así, los datos sugieren una cierta estabilización bajo la nueva dirección.

